Casi nadie podrá escapar de la lacra del cáncer. Directa o indirectamente, acabará llamando a la puerta: una de cada cinco personas lo sufrirá a lo largo de su vida, y si a esto se añade el impacto de un diagnóstico de cáncer en los familiares cercanos, alrededor del 92% de la población mundial se verá afectada por esta enfermedad al menos una vez en su vida. Su alcance es universal, pero su impacto, en realidad, es muy desigual. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicado este miércoles advierte de que la experiencia con la enfermedad y las probabilidades de supervivencia dependen más del código postal y de la situación socioeconómica que de la etapa o la biología del tumor. Un ejemplo: en los países ricos, la supervivencia a cinco años en cáncer de mama supera el 85%; en los pobres, apenas llega al 45%. Otro ejemplo: solo el 28% de los países incluye un control integral del cáncer en su paquete de cobertura sanitaria universal.
El cáncer en adultos jóvenes, una "alarmante tendencia"
El informe de la OMS reflexiona también sobre el auge del cáncer en adultos jóvenes, una tendencia que ha empezado a documentar la comunidad científica y que todavía está llena de incógnitas. Los autores recuerdan que entre 1990 y 2019, la aparición del cáncer en adultos menores de 50 años aumentó un 79%. De hecho, los menores de 50 son el único grupo de edad que ha experimentado un aumento sostenido de la incidencia de esta enfermedad desde 1995 hasta 2021.
Los autores aclaran que, para algunos tumores, como el de tiroides o el de mama, el incremento "puede explicarse parcialmente por los programas de cribado que dan lugar a un sobrediagnóstico". Esto es, que la búsqueda activa y cada vez más afinada puede llevar a localizar tumores de crecimiento lento o que no crecen y que no habrían causado problemas médicos para el paciente a lo largo de su vida.
Ahora bien, subrayan los autores, los aumentos fuera de poblaciones sometidas a cribado "sugieren que la exposición a factores de riesgo, cambios epigenéticos, interacciones con el ambiente u otros factores están contribuyendo" a esta tendencia. El informe admite que los incrementos en las tasas de otro tipo de tumores, como el colorrectal, "se comprenden menos": "Aún no está claro si se debe a factores novedosos (vinculados al microbioma intestinal, por ejemplo) o a factores de riesgo más conocidos, como la obesidad, la falta de actividad física y una dieta poco saludable", apuntan.
Para la OMS, "estas alarmantes tendencias subrayan la importancia crucial de los registros de cáncer y de la continua recursos para evaluar las tendencias específicas de cada cohorte". Eso permitirá, dice, diseñar estrategias de prevención y detección dirigidas a este perfil poblacional.



