
Atenas es una tortuga boba juvenil de seis kilos que ha sobrevivido de milagro a la basura marina que arrastraba enganchada en la aleta trasera izquierda. La maraña multicolor, compuesta por redes, cabos, una botella de plástico, sacos e incluso una caja, sumaba 3,5 kilos, más de la mitad de su propio peso. Una carga enorme para un ejemplar de ese tamaño, de unos siete años de edad. Los veterinarios del CRAM, fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos, han conseguido sacar a Atenas adelante, pero no ha sido posible salvarle la extremidad afectada.




