
El bosque sigue siendo nuestro mejor amigo y aliado, y continúa aportando múltiples beneficios —bienes y servicios— ampliamente demandados. Desde la desamortización de Mendizábal han transcurrido casi dos siglos de expolio y abandono de los espacios rurales españoles, hasta desembocar en una España rural vaciada y saqueada. Una realidad insostenible, marcada por la quiebra social, ecológica y económica de nuestros territorios más naturales, especialmente los forestales y boscosos.



