
Luis de la Fuente esperó hasta el final para que Mikel Merino se recuperara de su lesión en el pie derecho. El centrocampista del Arsenal no había podido tener mucho carrete con su equipo en el último tramo de temporada por una fractura que lo apartó del césped desde enero hasta mayo. Al seleccionador de España le dio igual y lo llevó al Mundial, seducido siempre por un jugador con muy buen pie y una llegada descomunal desde la posición de volante. “A Mikel Merino iría a recogerle en brazos a su casa. Es un jugador grandioso, fantástico, excepcional”, lo alabó en la rueda de prensa el entrenador después de que el futbolista navarro decidiera con un gol los octavos de final ante Portugal (1-0) tras un pase al espacio de Ferran. “Ha sido un partidazo, dos superequipos. Como bien hablamos en la previa, era una final anticipada. Sufrimos hasta el final y demostramos los dos las ganas de ganar. Hemos hecho un partido muy completo. Los jugadores importantes son los que salen del banquillo, que hacen bueno el trabajo de todos los compañeros que han estado antes y nos han dado esa energía para poder culminar el partido”, insistió el técnico después de que la jugada del tanto decisivo la fabricaran dos hombres que habían entrado de refresco en el segundo tiempo.



