
El Ayuntamiento de Valladolid (PP y Vox) se ha visto obligado a cambiar el protocolo donde sustituyó el término “violencia de género” por “violencia doméstica” para dar ayudas a la vivienda. Un informe jurídico encargado tras la presión del Consejo Municipal de la Mujer ve inapropiada la medida, que aparte de indignar a grupos feministas por el “retroceso”, contravenía legislación estatal y autonómica. Este organismo ha insistido en que situar la violencia machista bajo el paraguas de “doméstica” devuelve esta opresión al ámbito silenciado del hogar, como hace décadas y previo a la evolución terminológica y legislativa acordada con consensos políticos y sociales. Las críticas van más allá del concepto y se centran en el mensaje sobre las víctimas porque se las “desmoviliza e invisibiliza”, según explican desde el Consejo, un órgano colegiado no vinculante en el que participan las principales asociaciones de mujeres vallisoletanas.




