
Un juzgado investiga a una maestra de infantil y a dos directivas del colegio concertado Alborada, situado en Alcalá de Henares (Madrid), por el presunto maltrato de la docente a los bebés que estaban a su cargo el curso pasado, y por la falta de reacción durante meses de las responsables escolares, pese a las advertencias que recibieron de otras trabajadoras del centro. Entre las agresiones que se atribuyen a la educadora, Elena F., figuran golpes en la cabeza y la boca a los niños, que tenían entre pocos meses y un año, zarandeos muy bruscos, burlas mientras lloraban y, especialmente, que supuestamente les llenaba la boca de comida y “les tapaba la nariz, forzándoles de forma muy agresiva” a tragar. Una práctica que, según las testigos, en ocasiones los hacía vomitar y los ponía al borde del atragantamiento. En el mismo colegio, vinculado al Opus Dei y que pertenece a la Red Educativa Arenales, un cuidador de comedor fue detenido en mayo de 2025 acusado de abusos sexuales a niños del segundo ciclo de Infantil, de 3 a 6 años.



