
Tras un domingo en el que se congregaron unos 500 aficionados para denunciar la situación del Rayo y exigir la dimisión de la directiva, los alrededores del Estadio de Vallecas recuperaron este lunes la calma con la tregua pactada en una reunión entre la Comunidad de Madrid y el club. El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco, ha confirmado que el Rayo Vallecano abrirá mañana martes las puertas de su estadio para que se pueda realizar una inspección que permita iniciar las obras de urgencia previstas, después de que el club impidiera durante dos días consecutivos de la semana pasada el acceso de los técnicos regionales. “Esto no es un enfrentamiento entre el club y la Comunidad, sino una reclamación de responsabilidad hacia el propio club, que ha dicho que se compromete a cumplir sus obligaciones”, ha asegurado el consejero en declaraciones a los medios la reunión con la directiva del Rayo y una representación de la plantilla, dos de los capitanes de la plantilla, Isi Palazón e Iván Balliu. El club por su parte, casi una semana después de los primeros rifirrafes con la Comunidad, sigue sin dar declaraciones públicas o un comunicado oficial mientras que Vallecas sigue esperando con más dudas que certezas dónde va a jugar sus primeros partidos como local esta temporada.




