
Más de 10 millones de personas en España superan los 65 años. La cifra se ha duplicado en los últimos 50 años y ya representa el 20,7% de la población total, según un informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que detalla también como los grupos de edades más avanzadas crecen con más intensidad. Las personas de 80 y más años se cuadruplica y la de 90 y más años se multiplica por más de nueve. Detrás de este cambio social están desde la mejora de las condiciones de vida a un significativo descenso de la mortalidad infantil. El reto por delante no es menor: el envejecimiento demográfico provocará un aumento de las necesidades sociales que el Estado deberá atender, desde una revisión e incremento de las pensiones a un refuerzo de la dependencia o del sistema sanitario.



