
Los bomberos de Castilla y León suelen expresar en sus redes sociales, tanto individuales como grupales, el orgullo gremial en un entorno crítico del que casi siempre salen indemnes. Ya en privado admiten que, pese a su máximo apoyo al compañero, hay algunos que no tienen la capacitación o experiencia suficientes. La culpa no es suya, explican, sino de un dispositivo precarizado del que quien puede huye y que, con la Junta (PP y Vox) buscando manos, Medio Ambiente contrata a quien se ofrezca sin más requisitos que la ESO. Muchas veces sin formación antes de lanzarlos contra el fuego o sin conocer bien el idioma, porque muchos españoles no quieren ese trabajo. Sin olvidar la precariedad de sus medios: transmisores inútiles les fuerzan a usar sus móviles en zonas sin cobertura, vehículos escacharrados sin mantenimiento, retenes incompletos o insuficientes vigilantes. Aún queda verano y suspiros como este: “Poco nos pasa, estamos siempre rozando la tragedia, confiando en la suerte”. Los bomberos y colectivos sociales y sindicatos han convocado manifestaciones en varias provincias, como en 2025, este viernes.



