
Luis de la Fuente tiene entre sus virtudes la flexibilidad. No se encierra, tampoco se encapricha con una idea. Es pragmático el técnico: cuando algo no le funciona, cambia; cuando funciona, no toca. Hay una posición, sin embargo, que no se cuestiona. Ni siquiera le hace dudar cuando tiene que tomar una decisión tan compleja de digerir para el entorno de la selección española como apostar por Unai Simón como titular para dejar en el banquillo a Joan García y a David Raya. Es decir, al portero del campeón de la Liga y al portero campeón de la Premier League. Pero él no dudó. Y Unai Simón lo agradeció: se convirtió en el portero con mejor registro de imbatibilidad de la Copa del Mundo, 519 minutos.



