
El punto 14 del acuerdo de PP y Vox para gobernar en Andalucía se llama Leyes ideológicas. Ahí, la derecha y la ultraderecha fijan que se renunciará “expresamente a todo intento de imprimir cualquier sesgo ideológico o condicionar el libre pensamiento y juicio de los ciudadanos” y se comprometen a “revisar, y, en su caso, derogar, cualquier disposición normativa, ente, organismo, subvenciones o ayudas públicas en cuyo desarrollo o efecto práctico actual se demuestren superfluos o ineficientes”. Si hay una cuestión a la que Vox llama “ideología” es a la violencia machista, y si hay otra de la que repite que no sirve para nada y que son “chiringuitos” es toda la estructura que el Estado ha creado en el último medio siglo para hacer frente a esa violencia y proteger a las víctimas. Ahora, tras el reparto de consejerías y la organización de cada departamento, Juan Manuel Moreno Bonilla ha dejado en manos del partido ultra las unidades que se ocupan de la valoración de esas mujeres, niños y niñas.



