Muy a comienzos de los años cuarenta, Robert Motherwell trató estrechamente, en México, a Roberto Matta y a Wolfgang Paalen, que ya eran efigies en la panoplia surrealista. A su vuelta compuso, entre otras, una pintura geométrica, casi plasticista —¡y soberanamente blanca!— que lleva por título Spanish picture with window. Era un primer homenaje a un país que no conocía; y que no conocería hasta 1958, en el viaje de novios con su tercera esposa, Helen Frankenthaler; fue entonces cuando contempló en el Prado las Pinturas negras de Goya, un pintor para él decisivo. Pero su sistema de asociaciones —algo determinante en su manera de trabajar— contaba ya desde su juventud con una imagen de España bastante bien perfilada en sus rasgos trágicos y románticos, su noche y su sangre, la poderosa imagen difundida entre tantos jóvenes norteamericanos por la guerra civil española: heroísmo, muerte y tierras calcinadas. Es posible también que por las fechas de su viaje mexicano ya conociera la poesía de Lorca. Esa España y su desgarro expresivo, tauromaquia incluida, aflorarían igualmente en Clifford Still (quien mencionó en sus diarios a Juan Belmonte como modelo de artista sujeto de una especie de inmolación) o Frank Stella (quien tituló Luis Miguel Dominguín una de sus obras) o Frank Kline (quien pintó también una Spagna bravía, blanca y negra).
“Oh, negro muro de España…”: el horror de Goya y Motherwell ante la guerra
Grow your Business. Reach More Local Customers.
We’ll help you connect with the people who matter most—right here in our community. Our marketing solutions are built to get your business noticed, drive more customers, and increase your bottom line.



