
Allí donde no alcanzaban las figuras, cuando el partido estaba imposible para Lamine Yamal, sin Pedri ni Olmo en la cancha, aparecieron los meritorios, futbolistas como Merino y Ferran para abatir a la reactiva Portugal y clasificar a España en el minuto 91 para los cuartos de final de la Copa del Mundo. El gol, una delicadez en unos momentos de máximo desgaste, avaló los cambios y la lista de De la Fuente, así como el sentido coral y solidario del equipo por encima de cualquier individualidad si se exceptúa el buen gobierno de Rodri.



